¿ES NATURAL SER MONÓGAMO?
¿ES NATURAL SER MONÓGAMO?
Casi todos los primates, con excepción de algunas especies como el ‘zoqui-zoqui’, suelen tener varias parejas sexuales durante toda su vida. Dentro de los primates se encuentran los seres humanos, quienes, según estudios, no están biológicamente condicionados para ser monógamos. Las opiniones están dividas respecto a si los humanos son monógamos por naturaleza y si la infidelidad sería inherente a su condición de primate.

 

Para algunos especialistas, como Katherine Gould autora del libro Un tigre en la alcoba: lecciones del 'sex shop' de la Madre Naturaleza, los animales que se mantienen monógamos toda su vida mantienen un tamaño similar entre machos y hembras, como es el caso de los delfines. En los primates, donde los machos suelen tener un tamaño mayor al de las hembras, están predispuestos biológicamente a tener varias parejas. Los humanos, quienes se ajustan a esta característica, aparentan ser monógamos -debido a la imposición cultural que hay a respecto, por lo menos en Occidente- aunque en realidad no lo son. En efecto, David Parash y Judith Lipton explican en El mito de la monogamia: fidelidad e infidelidad en los animales y las personas, que los humanos son propensos a tener múltiples compañero sexuales y a tender a ser infieles.


En la Edad Media, los europeos, influidos por la tradición judeo-cristiana, decidieron imponer la monogamia como una forma de control natal; además, ésta era la única forma natural de llevar la sexualidad: “[p]ara los cristianos, el misterio del encuentro de los dos cónyuges y la fidelidad son una versión de la unión sagrada de Dios con su pueblo. El amor de los dos esposos encuentra su fuente inagotable en el amor de Dios para con su criatura”, explica Jean Gondonneau, en su libro La fidelidad, la infidelidad. Siglos después, Europa expandió la monogamia a sus colonias, difundiéndose, eventualmente, en todo Occidente.


Ahora bien, investigadores del Instituto Karolinska de Estocolmo (Suecia) aseguran haber descubierto un gen que es el causante de la infidelidad. El gen alelo 334, regulador de la vasopresina (hormona encargada de regular las funciones diuréticas en el organismo), sería el culpable de la infidelidad masculina. Otra investigación realizada por la Universidad de Ferrara de Italia, señala que hace 18.000 años, en el Paleolítico Superior, algún Cro-magnon decidió ser monógamo. Los científicos indican que debió tratarse de un individuo muy inteligente, pues el individuo monógamo se guía más por su raciocinio a diferencia del polígamo que le hace más caso a sus instintos.


La predisposición genética de la monogamia continúa siendo objeto de investigación científica. Así como hay biólogos y sexólogos que se inclinan por la idea de que la monogamia en los seres humanos es culturalmente impuesta y que lo natural es tener muchas parejas a lo largo de la vida, hay otros que opinan que ser fiel de por vida es posible. Las personas, en tanto que seres con facultades intelectivas, pueden elegir racionalmente ser fieles y mantenerse en esa decisión. “El hombre, contrariamente al animal (...) que obedece ciegamente a sus instintos, es capaz de diferir una actividad, de dominar un deseo, de controlar un impulso, incluso el impulso más elemental, el impulso sexual” (Gondonneau: 1974, 68). Esta sería una razón por la cual, a pesar de que los seres humanos estén biológicamente condicionados para la poligamia, podrían establecer relaciones monógamas.


De acuerdo con Susanne Alexander, autora del libro Oro puro: alentando las cualidades de carácter en el matrimonio, la fidelidad es esencial en el matrimonio, pues ésta le da a los miembros de la relación confianza y estabilidad. La fidelidad, dice Alexander, es todo un reto hoy en día, reto que es necesario asumir para que la pareja sea feliz.


Así las cosas, la monogamia parece ser un tipo de relación afectiva y sexual posible y duradera. A continuación conocerás algunos consejos para evitar que la relación con tu pareja se vuelva monótona y alguno de los dos busque un amor en otro lugar.


1. Realizar actividades novedosas en pareja. Ir a lugares desconocidos, hacer deportes que nunca practican o visitar lugares a los que nunca han ido pueden trucos para sacar a la pareja de la rutina.


2. Tener espacios propios. Que cada miembro de la relación tenga intereses individuales y respetar los del otro es esencial para evitar que alguno de los dos pueda comenzar una relación paralela.


3. Aprender a crecer juntos. El amor y la relación van madurando y transformándose. Entender en pareja los cambios que trae cada etapa de la vida es importante para mantener la estabilidad de la relación.


Bibliografía


Barash, David y Lipton, Judith. El mito de la monogamia. Siglo XXI.


Callaway, Ellen. “La poligamia es la clave para una larga vida”. Revista New Scientist.


Gondonneau, Jean. La fidelidad, la infidelidad. Francisca Pagés (Trad.). Barcelona: Kairós, 1974.


Vallejo, Armando. “El mito de la fidelidad”. En Ciencia y Razón. Versión digital en http://www.imagendelgolfo.com.mx/columna.php?id=11140. Consultado el 20 de agosto de 2010.


Con información de Univisión.