CLAVES PARA REDUCIR GASTOS EN EL HOGAR
CLAVES PARA REDUCIR GASTOS EN EL HOGAR
Para tener la mejor vida que nuestros ingresos pueden comprar, es importante saber cómo podemos organizar nuestro dinero y cuál es la mejor estrategia reducir nuestros gastos. Nuestros consumos pueden verse desde dos dimensiones; una personal y otra familiar. Empecemos con la personal.

Si deseamos reducir la cantidad de dinero que gastamos, es necesario, en primer lugar, plantearse una meta y tener claro para qué estamos ahorrando: "¿Quiero pagar mis deudas? ¿Deseo comprarme una nueva casa? ¿Quiero estudiar en el exterior?". Este objetivo primordial resultará fundamental a la hora de apretarnos el cinturón; si sabemos por qué queremos ahorrar, nos será más fácil lograrlo. Para ello, es aconsejable tener un pequeño estímulo que nos recuerde constantemente aquello por lo que estamos ahorrando, por ejemplo, la foto de la casa anhelada o el folleto del lugar donde queremos estudiar. Así tendremos siempre en mente que estamos haciendo un sacrificio en el presente porque queremos algo mejor en el futuro. Otra clave para ahorrar dinero es emplear el tiempo libre en una actividad que resulte productiva. De esta manera, podrás evitar gastar tu dinero en artículos que no necesitas. Si mantienes la mente ocupada podrás optimizar tu tiempo y tu dinero.

Ahora bien, ya sea que vivamos solos o en familia, si reducimos nuestros consumos en el hogar también podremos ahorrar algo de dinero. Lo mejor es empezar por los servicios públicos.

El servicio público más costoso en Colombia es el acueducto y el alcantarillado. Para reducir su valor, es necesario reajustar nuestras costumbres de consumo. Lo primero que debes tener presente es evitar utilizar todo el potencial de la ducha y el calentador y, asimismo, no dejar la llave abierta cuando te enjabonas. Esto atenta contra el medioambiente y contra tu bolsillo.

Si tienes estufa a gas, no la emplees a su máxima potencia. Es cierto que así puedes cocinar más rápido, pero consumes más energía y gastas más dinero en gas. Lo recomendado es que uses ollas que tengan el mismo diámetro de la hornilla (o, incluso, un poco más grande) para que el calor se distribuya mejor y pueda evitarse la pérdida de energía. Cuando cocines con el horno, debes tener presente que entre más veces lo abras para confirmar la cocción de la comida, más energía estarás perdiendo. Esto es particularmente importante para quienes tienen horno eléctrico, pues éste es uno de los electrodomésticos que más energía consumen.

Con el recibo de la luz, la reducción de gastos es aun más sencilla. Si no estás utilizando el televisor, el equipo de sonido o el computador es mejor apagarlos. De hecho, los electrodomésticos consumen energía incluso si están apagados; es mejor tener desconectados a los aparatos que no tengamos que usar por un buen tiempo. La nevera es uno de los electrodomésticos que nos ayudarán a ahorrar energía si sabemos cómo emplearla de manera eficiente.  Los empaques (sellos de las puertas) desgastados o sucios impiden que la nevera se cierre correctamente y permiten la filtración de la temperatura interna del refrigerador. Esto hace que se gaste energía de manera innecesaria y que se emitan gases de efecto invernadero. El aparato consumirá menor cantidad de energía si descongelamos periódicamente su congelador, no ponemos líquidos destapados y regulamos el termostato en la temperatura ideal para no enfriar los alimentos más de lo que se debe. Todas estas prácticas obligan a la nevera a trabajar de más y a gastar más electricidad.

Por último, el teléfono. Ya sea telefonía celular o fija, es mejor tener planes cerrados de minutos o tarifas fijas que eviten que hablemos más de la cuenta.
Pon en práctica estos pequeños consejos y seguramente encontrarás una notable reducción de tus gastos.

Elaborado con información de Agencia EFE y de Finanzzas.com