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Formas de Preparación
De acuerdo con C. Hoogesteger (1994), autor del libro Uso de plantas medicinales, existen varias maneras para aprovechar los beneficios que éstas tienen.
Infusión: En una taza se pone una cucharada de planta fresca o seca y se vierte agua hirviendo. Se deja reposar 15 minutos y se cuela. Para endulzar es aconsejable agregar miel.
Maceración: Las hierbas frescas o secas se ponen en agua fría y se dejan reposar a temperatura ambiente por 8 horas. Luego, se mezcla todo, se calienta un poco, se cuela y se endulza. La preparación de emplastos es parecida; se machacan las plantas y se extienden sobre una tela de algodón o gasa y se aplican directamente sobre la parte afectada. Algunas personas emplean las plantas sin necesidad de utilizar la tela.
Compresas: Para uso externo. Se prepara una infusión (sin endulzar) y se sumerge un trozo de tela de algodón o gasa en la solución. Se escurre el exceso de líquido y se aplica sobre las partes afectadas. El proceso se repite hasta completar 30 minutos de tratamiento.
Jarabe: Especial para niños. Durante un minuto se hierven 100 gr. de hierba en un litro de agua, se deja reposar 2 o 3 días y se cuela. Después, se agrega azúcar o miel para endulzar. Es recomendable tomar el jarabe 3 veces al día.
Ungüento: Hervir lentamente 1 o 2 cucharadas de planta en 200 gr. de vaselina pura durante 3 minutos. Una vez realizado esto, se cuela y se deja enfriar.
Aceite: Es comestible. Se agrega la planta a medio litro de aceite de oliva o de girasol. La mezcla se vierte en un frasco de vidrio transparente y se deja expuesta al sol durante 2 o 3 semanas. Cumplido el tiempo, se retira la capa acuosa que queda encima y se guarda en una botella de vidrio color ámbar, bien tapada, en un lugar seco y sin que le dé la luz directamente.
Lista de Plantas
Las siguientes son algunas de las plantas medicinales empleadas en el país, cuyos usos y beneficios son recogidos en el libro Plantas medicinales aprobadas en Colombia (2007) escrito por Ramiro Fonnegra y Silvia Jiménez y por el doctor Aaron Lifchitz (2006) en su libro Plantas medicinales.
Achiote: Sus semillas son empleadas en infusiones, en jarabe, en compresas o como aceite. Se usa como laxante suave, digestivo y anti-espasmódico. También es útil en caso de quemaduras, pues ayuda a calmar el dolor y a reducir las cicatrices resultantes.
Ajo: Los dientes de ajo, ya sean triturados, en jarabe, jugo o en compresas, son uno de los mejores medicamentos del reino vegetal. El ajo se emplea para fortalecer el aparato digestivo y brinda protección contra intoxicaciones alimentarias. Además, regula el ácido úrico, la presión alta (consumiendo 3 dientes de ajo durante 10 días), es sedante, antibiótico, así como robustece el sistema inmunológico. Es un depurador de la sangre, por lo que contribuye a la buena salud del corazón.
Albahaca: Las hojas y los tallos se usan en infusiones, aceites o como tónico. Tiene propiedades expectorantes, diuréticas, analgésicas y sedantes. El aceite es empleado para contrarrestar la depresión. Sus propiedades anti-bacteriales sirven para combatir el acné.
Apio: La infusión de sus hojas y tallo es empleada para combatir los trastornos estomacales, pero también es usado como un depurador de la sangre y para reducir la presión sanguínea y el ácido úrico.
Avena: En infusión, la avena funciona como un excelente emoliente, laxante ligero, anti-diarreico y remineralizador. El grano de avena se usa como anti-depresivo, mientras que la semilla y la paja sirven para combatir el insomnio y la ansiedad.
Café: El jarabe con su semilla sin tostar (o también tostada y molida) se emplea como estimulante del sistema nervioso; además, es un vasodilatador, es digestivo y estimula el apetito. Con limón es ideal para aliviar el dolor de cabeza.
Caléndula: Beber una infusión de esta planta puede contribuir a la reducción de la tensión nerviosa, la ansiedad y los trastornos estomacales. Los emplastos o compresas son adecuados para curar las afecciones de la piel.
Canela: Preparada en infusión, estimula la circulación, es energizante y afrodisíaca.
Cidrón: En infusión, evita los espasmos musculares, elimina los parásitos intestinales y cura la amenorrea.
Ciruela: Es digestiva y evita el estreñimiento. Su alta concentración de vitaminas ayuda a prevenir los resfriados.
Menta: La infusión de sus hojas se usa en compresas para aliviar la inflamación de las articulaciones, el reumatismo y las neuralgias. Igualmente, se utiliza como antiséptico, reduce las nauseas, la indigestión y los cólicos. En aceite, sirve para tratar problemas de la piel, dolores de cabeza o dentales. Al mezclar 10 mililitros de agua con 2 o 3 gotas de aceite de menta, se obtiene una solución que ayuda a aliviar la congestión nasal.
Orégano: En emplasto, sirve para calmar los dolores de espalda y cuello. La infusión de su flor sirve para tratar la tos y el asma.
Papaya: Esta fruta se utiliza para resolver problemas digestivos. Es ideal para aliviar el asma y la bronquitis por sus propiedades bronquiodilatoras.
Perejil: Rico en vitaminas A, E y G. Es tonificante y vasodilatador y, además, contribuye al tratamiento de la amenorrea.
Bibliografía
Fonnegra, Ramiro; Jiménez, Silvia. Plantas medicinales aprobadas en Colombia. (Segunda Edición). Medellín: Universidad de Antioquia, 2007.
Hernández, Rafael; Gally, Mireya. Plantas medicinales. Uso y dosificación de las 184 plantas más usadas en América Latina. México D.F.: Árbol Editorial, 1981.
Hoogesteger, Cornelio. Uso de plantas medicinales. México D.F.: Árbol Editorial, 1994.
Lifchitz, Aaron. Plantas medicinales. Guía práctica de botánica universal. Buenos Aires: Kier S.A., 2006.
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